Mar. Abr 23rd, 2024

Dentro de cada ser humano hay un ejército de células, tejidos y órganos que custodian al organismo de amenazas externas. Todos ellos conforman el sistema inmune, una compleja red biológica de la que depende, en buena medida, nuestra supervivencia, la salud y la enfermedad. La ciencia conoce su estructura, su modus operandi e, incluso, ha aprendido a entrenarlo con fármacos dirigidos para que reconozcan al enemigo y lo aniquilen. Pero, a pesar de estos avances, el conocimiento sobre el sistema inmune sigue siendo limitado y hay cuestiones que aún no se comprenden, admite el neurocientífico Hans Keirstead (Halifax, Canadá, 56 años). El investigador es el CEO del Proyecto del Inmunoma Humano (HIP, por sus siglas en inglés), una iniciativa internacional sin ánimo de lucro que se ha propuesto descodificar ese complejo entramado biológico.

El primer paso del proyecto será recopilar datos de millones de personas de todo el mundo para construir una base de datos sólida y diversa que luego permita, con modelos de inteligencia artificial (IA), predecir respuestas inmunes y acelerar la investigación. Keirstead, que ha visitado Barcelona para participar en una reunión científica con inmunológos organizada dentro del programa de actividades del futuro CaixaResearch Institute, augura que este gran proyecto permitirá tener “fármacos más seguros”, disponer de “más accesibilidad” a tratamientos e, incluso, predecir el desarrollo de enfermedades o las respuestas a los medicamentos.

Pregunta. ¿El sistema inmune sigue siendo un enigma?

Respuesta. El sistema inmune es un enigma para todos los inmunológos del mundo porque sabemos menos del 5%. Entendemos muchas cosas sobre él, pero no entendemos casi nada de la diversidad del sistema inmune. Entendemos el sistema inmune estático, pero no entendemos cómo va cambiando dando respuesta a la edad, a las enfermedades, a la etnia, a la situación socioeconómica… Es esta variación la que no entendemos. El proyecto del Inmunoma Humano va a descodificar el sistema inmunitario basal en todas las variaciones que acabo de mencionar. El HIP va a definir el sistema inmunitario de todos los grupos poblacionales y, por lo tanto, se van a desarrollar más fármacos que se van a personalizar en función del sexo, del color de la piel o la clase socioeconómica, y habrá menos efectos secundarios y los costes sanitarios van a disminuir a nivel global y a nivel nacional.

P. ¿No tienen información sobre cómo es un sistema inmune sano?

R. Sí que tenemos información sobre qué es un sistema inmune sano, pero no sabemos cómo cambia con la edad. No sabemos cómo ese sistema inmune sano cambia cuando hay algún problema. No sabemos cómo un sistema inmune sano en un hombre o en una mujer son diferentes. Podemos definir qué es un sistema inmune sano, pero los estudios se han hecho en un grupo poblacional muy pequeño, normalmente en países desarrollados, así que tenemos una representación superpequeña de los humanos y no su total diversidad. Y, por lo tanto, los fármacos que se hacen, que se prueban en caucásicos sanos, se aplican a hombres negros que tienen 50 años, que tienen un elevado nivel de autoimmunidad, y eso te puede causar efectos secundarios en esa población. Y no lo sabemos porque no hemos definido el sistema inmunitario de ese grupo poblacional específico. El principal resultado del HIT será entender el sistema inmunitario y su diversidad y esto va a tener el efecto de tener más fármacos, menos costes, mejor calidad de vida.

P. Como falta tanto conocimiento sobre cómo funciona el sistema inmune y toda su diversidad, ¿ahora no se está explotando, entonces, todo lo que podría dar de sí?

R. Creo que en cualquier estado humano, el sistema inmunitario hace lo mejor que puede, pero se desafía con cosas que, a lo mejor, no entendemos: tal vez, la comida que comemos, las toxinas a las que estamos expuestos o la edad que tengas, tienen un efecto negativo en el sistema inmune, pero no lo entendemos. Así pues, el sistema inmunitario quizás funciona de forma óptima, pero este proyecto va a establecer una línea basal adecuada para ti, para ti como mujer, con la edad que tengas, etc.. Y, por lo tanto, tu médico podrá evaluar tu sistema inmunitario para ver si estás por debajo o por encima, si el sistema inmunitario está relativamente bien o mal. Y eso va a permitir que tu sistema inmunitario funcione mejor, detectando cuánta diferencia hay de la línea basal, de lo normal, y qué podemos cambiar de tu fisiología o de tu forma de vivir, de tu estilo de vida, que causa un déficit.

Hans Keirstead fotografiado en el Cosmocaixa de Barcelona el 16 de noviembre.massimiliano minocri

P. ¿Se podrá predecir cómo va a evolucionar una enfermedad o cuándo voy a enfermar?

R. Los datos combinados con la inteligencia artificial van a poder predecir la degeneración con la edad o la enfermedad, porque podremos analizar la norma de una persona sana y de una persona enferma, y esas poblaciones tienen diferentes puntos y datos. Así que una vez hayamos creado esa campana de Gauss de cada uno de esos estados, por ejemplo, yo cuando tenía 20, cuando tenía 25, cuando tenía 30…, y examinemos todos esas edades, cómo el sistema inmunitario ha ido degenerando con la edad, entonces sabremos cómo intervenir. Así que sí, la inteligencia artificial va a poder predecirlo. Cuando tengamos tus genes, los genes de un paciente, el bioma, el código genético, podremos compararte con el modelo predictivo y ver qué marcadores que están correlacionados con la enfermedad empiezan a verse para poder predecir enfermedades mejor. Como lo que hizo el proyecto del genoma humano: si una mujer expresa el BRAC3, esto predice que va a ser una paciente oncológica. La diferencia entre la genética y la fisiología es muy grande, pero el sistema inmunitario y la fisiología son vecinos, están uno al lado del otro. Así que, si descodificamos el sistema inmunitario, vamos a poder predecir las enfermedades de una forma fenomenal, predecir cómo vas a reaccionar ante un fármaco: si cogemos tu sistema inmunitario, no te damos todavía el fármaco, y lo comparamos con este modelo, cuando tengamos los datos podremos predecir que ese fármaco con ese sistema inmunitario es una mala combinación, pero este otro medicamento sí que es el adecuado para este sistema inmunitario. O sea, que el poder de estos datos que estamos generando a escala mundial significa que los fármacos serán más seguros para todo el mundo.

Si descodificamos el sistema inmunitario, podremos predecir las enfermedades y cómo vas a reaccionar ante un fármaco”

P. ¿Estos datos pueden abrir la puerta a entender por qué unos pacientes responden a los tratamientos o no?

R. Sí, claro, estos datos nos permitirán saber cuáles son las respuestas, o modelar respuestas a fármacos, a terapias o, incluso, en algunos casos, al estilo de vida que cada uno lleva, porque si sabes cuál es tu respuesta inmunitaria a algunos alimentos, puedes entender tus alergias. Así que, si entiendes tu sistema inmunitario, puedes educar tu propio estilo de vida, tu comportamiento, para maximizar tu salud.

P. Si el sistema inmune determina cómo o cuándo envejecemos, ¿se podrá optimizar el envejecimiento con mejor calidad de vida?

R. Cada manifestación del envejecimiento está causada por el sistema inmunitario: problemas metabólicos, la rigidez de las arterias, la densidad ósea… Todo esto disminuye con el envejecimiento. Esto es un hecho. Si podemos definir cuál es la línea basal de la respuesta inmunitaria, si tenemos la huella de tu sistema inmunitario, lo podemos utilizar para predecir cómo vas a envejecer. En función de esa línea basal, vamos a poder predecir cómo el sistema inmunitario y la salud van a cambiar y cómo podemos alterar el sistema inmunitario para que sigan teniendo salud. Esto va a ayudar muchísimo con la esperanza de vida y también con el nivel de salud, porque sabemos que el declive de la persona mayor está mediado por el sistema inmunitario y, por lo tanto, podremos modularlo.

P. ¿Podremos vivir muchos más años?

R. Ahora mismo no lo puedo decir, pero puedo decir con certeza que si entendemos los cambios inmunitarios del envejecimiento, cómo ocurre, podemos descubrir objetivos terapéuticos. Ahora no lo entendemos, así que no podemos focalizarnos en ello, pero si entendemos la diferencia entre ahora y antes, podemos también centrarnos en lo que está cambiando para modificarlo, para que sigas teniendo salud. Durante cuánto tiempo, no lo sé, pero teóricamente, creo que tendría grandes beneficios en cuanto a la esperanza de vida y la calidad de vida. Pero hasta que no identifiquemos los objetivos y nos centremos en ellos y testemos esos fármacos, no lo sabremos.

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