Lun. Abr 15th, 2024

Más de la mitad de los europeos cree que la UE debería acelerar sus esfuerzos para admitir a los nuevos miembros en lista de espera a la luz de la invasión rusa de Ucrania. Cuando la guerra a gran escala contra el país del este va camino de cumplir su segundo aniversario, la ampliación es ya una realidad no solo en la mesa de los políticos y gestores, sino también en la de la ciudadanía de la Unión, según un Eurobarómetro realizado por el Parlamento Europeo seis meses antes de unas elecciones europeas clave. Entre los ciudadanos más convencidos para acelerar la ampliación hacia el este por la invasión rusa están los lituanos, polacos, irlandeses, croatas y españoles, según la encuesta.

Sin embargo, cuando la guerra lanzada por el Kremlin que ha sacudido todo el continente parece haberse enquistado y Ucrania encuentra dificultades no solo en el campo de batalla sino también en el terreno diplomático —donde la ayuda económica europea y estadounidense está en riesgo—; el apoyo de los ciudadanos de la UE a la ampliación ha ido decayendo, después de experimentar una gran subida durante los primeros meses de la invasión. Esa reducción ―de cinco puntos de media― se detecta en 20 de los 27 Estados miembros, según el sondeo de la Eurocámara, para el que se han entrevistado a más de 26.000 personas.

En Polonia, por ejemplo, uno de los aliados más fervientes durante los primeros compases de la invasión por su propio miedo a Rusia, ese sentimiento de que hay que acelerar la extensión de la UE para absorber a Ucrania, Moldavia y los Balcanes, ha pasado del 80% en abril y mayo de 2022 a un 68% entre septiembre y octubre de este año. Varsovia es ahora, de hecho, el socio que ha abierto un gran contencioso al bloquear, primero, el grano ucranio y, recientemente, decenas de camiones procedentes del país invadido al alegar que perjudican a sus agricultores y su mercado.

En Hungría, el país que más dificultades está poniendo a que la UE abra negociaciones de adhesión con Ucrania, la ciudadanía apoya mayoritariamente la ampliación (54%, por encima de la media europea, que está en 53%), pese a que es su primer ministro, el populista ultraconservador Viktor Orbán, quien amenaza la apertura de negociaciones con Ucrania. El primer ministro húngaro también se opone a que la UE cree un nuevo instrumento financiero, dotado con 50.000 millones de euros a cuatro años, para mantener a flote a Kiev. Su bloqueo puede derivar en que la cumbre del 14 y 15 de diciembre, en la que los líderes tratarán estos asuntos clave para Ucrania, sea un fracaso. Fracaso que el Kremlin capitalizará de manera voraz.

Las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024 serán decisivas. Supondrán no solo un plebiscito nacional para multitud de temas (como en España) sino también un momento crucial para asuntos que van a marcar el futuro de la UE, como la próxima ampliación para la que el club comunitario debe acometer grandes reformas internas. Los comicios a la Eurocámara se celebrarán entre el 6 y el 9 de junio (en España se vota el 9) y será la primera vez que en varios países voten jóvenes de 16 y 17 años, como es el caso de Bélgica. El Eurobarómetro, hecho público este miércoles, muestra que hay cada vez más interés en las elecciones europeas: así lo indica un 57% de los encuestados, seis puntos más que en 2018, cuando se celebraron los anteriores comicios.

Sigue toda la información internacional en Facebook y X, o en nuestra newsletter semanal.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete