Semyon Bychkov y la Filarmónica Checa, un Dvořák menos idiomático y más cosmopolita | Cultura
Cantos de pájaros en Spillville y cría de palomas en Vysoká, pero también observación de máquinas ferroviarias en Praga y de buques en Nueva York. La música de Antonin Dvořák siempre trató de conjugar la pasión por el campo y por la ciudad. En una reciente exposición, en el Museo Nacional de la capital checa, se pudo contemplar el libro que utilizaba Dvořák para identificar sonidos de aves en sus paseos matutinos. Y, en la primera página del autógrafo de su Séptima sinfonía, leemos esta famosa anotación: “Este tema me surgió cuando el tren del Festival de Pest estaba entrando…