Así desapareció el cáncer del pequeño Mathías: de no tener esperanza a curarse en un mes | Sociedad
Mathías ―siete años, cabeza pelada y doble mascarilla para protegerse de las infecciones― juega con un libro de pegatinas mientras su oncólogo enseña orgulloso el móvil: “Mira, no hace falta ser médico para darse cuenta”. Muestra un escáner de finales de diciembre pasado, donde se ve claramente una mancha negra, el tumor secundario a una leucemia para el que ya se habían agotado todos los tratamientos aprobados y que le abocaba a cuidados paliativos. En una imagen adjunta, la siguiente prueba, un mes después, donde la mancha había desaparecido gracias a una terapia experimental.Hace solo unos años, esto habría sonado…