La paradoja de Ellsberg | El juego de la ciencia
Si Abdul, nuestro condenado de la semana pasada, hubiera podido distribuir las bolas blancas y negras en cualquier número de urnas, habría tenido la casi seguridad de salvarse, poniendo en 50 urnas una bola blanca en cada una, y las 50 bolas negras todas en otra urna; de este modo, su probabilidad de sacar una bola blanca habría sido 50/51. Solo dispone de dos urnas, pero el caso extremo que acabamos de ver (muchos problemas se aclaran llevando la situación al límite) sugiere la estrategia óptima: poner una bola blanca en una urna y las 99 restantes en la otra;…